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jueves, 27 de febrero de 2014

Se vende

Según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2013 publicada por Reporteros sin Fronteras, España se sitúa en el puesto 36 de 179 naciones. Por encima, países como Ghana y Surinam. Justo por debajo del nuestro, Francia. 

No voy a intentar desentrañar los motivos por los que nos encontramos en ese puesto. Pero todo el batiburrillo de ideas inconexas me ha llevado al quid de la cuestión: el valor que se le da la información e indirectamente el valor que le damos a la vocación. Hoy he leído en "El periodismo del nuevo siglo" de Ignacio Ramonet que la información tiene tres características. Me voy a centrar en la tercera de ellas: la información es, ante todo, una mercancía. Está sometida a las leyes del mercado y no a otro tipo de leyes, como los criterios cívicos o éticos.  

Los que manejan la información buscan, más que nunca, que se venda. Y lo demás, da igual. Se comercializan desgracias, desgarrando aún más las heridas. Se hace hincapié en las fotografías de los seis fallecidos en el incendio de una casa rural en Todómar. En un principio, no importa que lo que digas sea cierto, sino que seas el primero en decir algo. 



Se comercializa con la información pero, en cierto modo, también se hace lo mismo con las vidas ajenas. El periodista debe asegurarse, cuidar las palabras, los testimonios. Y aquí es donde tiene cabida la palabra vocación. Estoy completamente segura de que un periodista con ganas de contar historias, se preocupará porque éstas sean contadas por sus protagonistas y no por la audiencia que pueda generar el morbo. Y que nadie me diga que es lo que quiere la gente porque en la mayoría de los medios de comunicación nos encontramos el mismo panorama desolador. No hay una alternativa. Tal y como están las cosas en la profesión, no entiendo quién se mete en ella sin tener vocación.

Esto me hace recordar las palabras de la presentadora de televisión española Toñi Moreno: "Si no has puesto una denuncia no lo podemos contar así. Cuando pasan cosas como estas o denuncias o se calla una para el resto de la vida" Con estas declaraciones la presentadora de "Entre todos" frivolizaba sobre los malos tratos. 



¿Alguien puede explicarme cómo se tolera que una presentadora de televisión haga unas declaraciones así? ¿Alguien puede explicarme cómo no sólo ella sino otras presentadoras como Mariló Montero siguen trabajando? No sé si escuece más o menos que esto ocurra en una televisión pública. Independientemente de eso, una persona con cabeza y sentido común, se ahorraría ese tipo de comentarios.

Hoy ha pedido perdón, cómo hizo Mariló Montero en su momento, tras una llamada de atención de los telespectadores y las quejas en las redes sociales que no del presidente de RTVE.

Los periodistas se amarran a su "título universitario" (que ya ves tú, como si te diera un plus) y muchos dan la sensación de distanciarse de la sociedad, de su gente y sus vidas. Endiosados siempre en un halo místico imaginario. Desgraciadamente, muchos periodistas se venden. El periodismo es un servicio por y para la sociedad. Si nos desviamos del mismo no habrá vocación (evidentemente aquí no me refiero a las estupendas presentadoras de la televisión pública) que salve a una profesión que se desvirtúa para ser, meramente, voz de los políticos; voz del morbo y el share. Y para que los empresarios de la comunicación se froten las manos haciendo caja. Incluso, poco a poco, ya ni eso. 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Reflexión II

Estoy bastante cansada. Desahucios, violencia. Mossos que provocan la muerte de un hombre, pero no pasa nada. Gobierno que engaña, se aprovecha de las circunstancias, de la gente, de la crisis. Monarquía que pone buena cara y con sus actos exime de responsabilidades a los que nos gobiernan. Incluso a ellos mismos, pero no pasa nada. Sanidad y educación encauzada, casi inexorablemente, hacia una clase social concreta. Pensiones que penden de un hilo cada vez más deshilachado. ¿Futuro?

Periodismo que nos cuenta historias inventadas. Que deja de dar un servicio a los ciudadanos para ofrecérselo en bandeja a los oligárquicos, nuestros políticos. Periodismo que silencia, que se mantiene a flote manchándose las manos, tejiendo noticias en nombre de "los poderosos".

Estudiantes de periodismo sin ganas, que a trompicones avanzan por el agua estancada. Confusos y lo que es peor, muchos temerosos por su futuro. Sólo queda intentar hacerse un hueco en esta profesión, pero yo no quiero pertenecer a ella si se basa en el enchufismo, peloteo, desinformación, gratuidad, demagogia y servilismo político.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Reflexión

Cada cierto tiempo, los medios de comunicación se hacen eco de una noticia relacionada con crímenes y la explotan al máximo. Llenan espacios en los telediarios y en los programas matutinos, cuentan y recuentan. Sucedió con el caso Bretón y con Marta del Castillo. Esta semana ha vuelto a ocurrir con el de Asunta.

Veo necesario, hasta cierto punto, contar algunos detalles sobre el caso. Pero hay hechos que se desvían del valor informativo y se transforman en puro y duro amarillismo. ¿Qué valor informativo tiene el detalle de que hoy era el cumpleaños de la niña? ¿Por qué se juega con las víctimas de esa manera? ¿Por qué los medios adoptan esa posición?


Otra de las cosas que me llama especialmente la atención en este tipo de casos es la identidad de la víctima. Les falta tiempo a los medios para poner la imagen, para hurgar un poco más en la herida. Lo peor de todo es que algunos de esos medios ni siquiera mantienen en el anonimato esa identidad. Da igual que sea una niña, un niño, un hombre, una anciana. Incluso se han visto varias imágenes de la menor sin pixelar. ¿Por qué?

El periodismo, aquel trabajo que supuestamente realiza la bonita labor de dar voz a los que no la tienen, se la quitan con este tipo de actuaciones del todo reprochables hacia la profesión. Hoy en día, es muy fácil abandonar los fundamentos de este trabajo para adentrarse en un mundo en el que por mucho que quieran pintárnoslo, no debemos tener cabida. El amarillismo desprestigia no sólo a los periodistas sino lo que es peor, a las voces a las que no damos voz. Y sin ellas, no existe el periodismo.

lunes, 3 de junio de 2013

Tratamiento del lenguaje

Actualmente, vivimos en una sociedad globalizada, mezcla de culturas, con una creciente interdependencia entre los distintos países del mundo a nivel económico, tecnológico y social. Lejos de formar una estructura rígida entre todos los que la componen, las distancias parecen ensancharse, obteniendo como resultado el mismo comportamiento racial hacia el otro. 

Gracias al imparable desarrollo tecnológico, a nivel comunicativo, las puertas hacia prácticamente cualquier rincón de la sociedad se han abierto de par en par, dejando entrever, en ocasiones, situaciones de discriminación racial. Internet es una ventana abierta al mundo, donde la interactividad entre personas  de diferentes lugares, culturas e ideas conviven en el espacio virtual. Es por ello que muchos consideran que en Internet se encuentran muchas situaciones de discriminación racial y cultural. Pero, indudablemente, ese espacio infinito que conforma Internet tiene otras características que ayudan y fomentan la convivencia entre todos. Lo único que hay que hacer es saber utilizarlas de la manera más tolerante.

Los medios de comunicación, tanto en soporte digital como en papel, contribuyen al igual que Internet, directa o indirectamente, a mantener ciertas situaciones lábiles. El lenguaje que utilizan los medios de comunicación puede ser entendido como intolerante en ciertas ocasiones. Y esto, es lo que verdaderamente nos debe empezar a preocupar, puesto que los mensajes que transmiten los medios a la opinión pública pueden llegar a estigmatizar a ciertos colectivos culturales y raciales. 

En los medios, no es nueva la asociación de la delincuencia con los inmigrantes. En esta noticia explican la nacionalidad de los detenidos y a continuación una serie de palabras que los estigmatizan: delincuencia, ladrones, extranjeros, violentos, apuñalar, víctimas, pegar, puñetazos, peligroso, inseguridad, daño. Cada vez que se menciona a una persona por su origen territorial o su raza para identificarlo de manera despectiva, se discrimina su lugar de procedencia y su etnia.


En estas dos últimas noticias, que versan sobre lo mismo, vemos un tratamiento del lenguaje diferente. La nacionalidad sale a relucir por un sujeto afectado de la misma; el detenido presuntamente por intentar quemar a su mujer e hijo (en la noticia publicada por El País). ¿Qué importancia tiene la nacionalidad cuando la relevancia de la noticia radica en el presunto delito que ha cometido? De tener algún tipo de importancia, ¿por qué no se expone, del mismo modo, la nacionalidad del resto de sujetos afectados?

El periódico ABC obvia la nacionalidad del detenido y del resto de sujetos afectados en la noticia. Esto no es distintivo ni característico de un periódico u otro, pero muestra que la discriminación en estas situaciones lábiles se produce a partir de la asimilación del suceso con el origen de quienes lo han realizado, creándose una conciencia social inconsciente, cuando lo que tendría que haberse producido es la reprobación del acontecimiento.

A partir del lenguaje se puede crear una igualdad plena de convivencia. Y puede hacerse porque éste tiene cierta autoridad ética y moral que se manifiesta por las personas que de él hacen un buen uso. Qué mejor ejemplo pueden dar los profesionales de la comunicación a la sociedad que saber utilizar el lenguaje, símbolo que nos caracteriza y define como persona.

PD: Reflexiones obtenidas tras la elaboración de un trabajo para la universidad. El tema me parece sumamente interesante y quería compartir mi punto de vista sobre el tratamiento que dan los medios a ciertos colectivos y que da lugar a situaciones lábiles que se pueden evitar con el buen uso del lenguaje. Y tú, ¿qué piensas?

martes, 30 de abril de 2013

¿Terroristas?

Hoy estallo en mil pedazos. El amarillismo impregna con tanto ímpetu las páginas de los periódicos y las noticias en la televisión y la radio que estallo.
¿De verdad se considera a los autores de lo que ocurrió en la maratón de Bostón terroristas? Me he atiborrado de esta palabra durante todos estos días, en los que las informaciones eran muy tendenciosas.
Maratón de Boston. Momento de la explosión (15/04/2013)
Primero fue la nacionalidad algo sumamente relevante. Creo que fue una de las primeras, sino la primera, de las informaciones que trascendió cuando estaban huidos. El origen checheno parecía ser el detonante de lo ocurrido.  Luego, lanzaron datos que apuntaban a la "fuerte" religión que practicaban, acompañados de dudas sobre si detrás había alguna organización, ahora sí, de terroristas internacionales.
Para mí no son terroristas. Son locos que cometieron un acto violento, que se llevaron la vida de tres personas e hirieron a más de cien. Locos que actuaron de una forma -podríamos denominar- rudimentaria y que cuidaron muy poco el pasar desapercibidos entre la multitud allí agolpada.
Me pregunto si son terroristas los que han puesto un coche bomba hoy en Siria que se ha llevado la vida de al menos 13 personas. Porque creo que los medios no hacen hincapié en las personas que cometen el atentado ni profundizan en la noticia y en sus consecuencias.
Restos del coche-bomba que ha explotado en Siria (30/04/13)
Está claro que cualquier acto violento es deplorable pero lo que creo que no está tan claro es que se dé la misma importancia según el lugar en el que ocurra. Se supone que lo que importa son las víctimas y, por la memoria de todos aquellos que pierden la vida por este tipo de barbaries, debería ser tratada con el mismo respeto. Y hablo de respeto porque considero que el tratamiento de las noticias dice todo sobre los valores que los medios de comunicación consideran fundamentales para la sociedad.
Y parece que se olvida.

lunes, 15 de abril de 2013

Premio Pulitzer

Manu Brabo, permio Pulitzer 2013. Debo confesar que desde que descubrí a este fotógrafo hace un par de años, me quedé impresionada. 

Agonía (Manu Brabo) octubre 2012, Siria.

Siempre he tenido una visión bastante escéptica sobre los relatos fotografiados de una guerra. Pero todo cambió a raíz de encontrármelo por casualidad en Internet. Sus fotografías me contaron más de lo que los relatos de un conflicto fueron capaces de narrar(me). Una visión de la cruda realidad era más que suficiente para explicar lo que sucedía. Un trabajo, bajo mi punto de vista, increíble. 

Más tarde descubrí, también casualmente, su blog. Me leí una entrada tras otra, hasta que llegué al inicio. Reteniendo toda la información relevante e interesante que poblaban sus escritos. Me di cuenta de que sí, le pagaban por vender esas fotografías, pero su trabajo se extrapolaba de todo aquello.

Manu Brabo fue prisionero de las tropas de Gadafi durante 44 días en abril y mayo del 2011. A partir de ese momento, desgraciada o afortunadamente, muchas personas comenzaron a conocer su trabajo. Estar donde transcurre un conflicto armado, tiene sus peligros. Y yo creo que la fortaleza de éstas personas que van a ese tipo de lugares no radica en aceptar el empleo, puesto que son freelance, sino en ser conscientes de que tienen que volver a casa...


Hay personas que tienen la facilidad de transmitir con una frase, un discurso, un gesto o una mirada. Manu Brabo es capaz de retener un sentimiento en el objetivo de su cámara, y hacértelo llegar, salvando las evidencias, de una forma u otra. 

Hoy, me vienen a la cabeza las palabras de Pampliega: “Ninguna foto ni ningún premio vale la vida de una persona. Mi labor es retratar lo que allí sucede. Lo que tú no ves y lo que no explican las fotos es qué pasa cuando yo bajo la cámara”. 

miércoles, 27 de marzo de 2013

¿Quién quieres ser?

Hace unos días un profesor de la universidad nos preguntó que como quién queríamos ser en el ámbito profesional. La gente calló. Pensaban en una persona en concreto, quizá varias. Alguien balbuceó que como Ana Blanco, otros que como Jon Sistiaga. Yo sólo pude pensar que no quería ser como nadie. Mentiría si dijera que no tengo referentes, pero una cosa son éstos y otra muy diferente es querer ser como alguien. Sinceramente creo que es un fallo pensar de esa manera. En la profesión se compara muy a menudo, se mira y remira a los periodistas que ejercen su profesión. Pero pienso que deberíamos mirar más allá de todo eso. Dejar de anclarnos en el presente y mirar hacia el futuro, ese que construyen los estudiantes que, como tú y como yo, sueñan con un hueco en este mundo.
Los periodistas que hoy en día ocupan páginas en los periódicos o espacio en la televisión y la radio son relevantes para formarnos una idea sobre la profesión, que va mucho más allá de lo que enseñan en las universidades. Nunca habría que luchar por parecerse a otro. Ni en esta profesión ni en ninguna otra. Es importante encontrarse a uno mismo y asumir quienes somos para aprender y mejorar no sólo profesionalmente sino en el devenir de los días, en la vida.

martes, 5 de marzo de 2013

Entrevista2

En cuatro días, dos entrevistas. No pintaban nada mal. Los lugares, el ambiente, la gente, el olor. Cuando en la universidad te mandan una serie de trabajos con un planteamiento un tanto arcaico, tienes que ingeniártelas para darle la vuelta y conseguir el objetivo que te propones. En mi caso, aprender de la actualidad y dejar un poco atrás el resto.

Los entrevistados: Juan Luis Cebrián y Arsenio Escolar. La temática: una comparación entre los periódicos de pago y los gratuitos, indagando en la carrera profesional de ambos, que se cruzaron en alguna ocasión. Ahondar en el futuro que está por venir, analizando el presente.

Cuando mis compañeros y yo llegamos a PRISA la sensación fue de pequeñez. El edificio, con cuatro grandes cubículos (uno para canal+ y lo relativo a lo audiovisual, de color magenta, otro para la radio, en amarillo, prensa, en verde y Santillana, en azul) era inmenso. Rápidamente un señor de seguridad nos pidió los carnet de identidad y nos introdujo por las entrañas del edificio hasta llegar a la sala de "dirección".

La entrevista con Juan Luis Cebrián fue interesante,teníamos muchas cuestiones que queríamos tratar y con cada respuesta en mi mente aparecían más dudas, más preguntas. Fue muy amable y cuando terminamos nos enseñaron más rincones de PRISA. A decir verdad, tan sólo había un esqueleto por rellenar, según dijo la chica que nos lo enseñó. La amplitud daba paso a colores, ventanales y a una cámara que quería grabarlo todo, pero que no le entraba en el plano ni las sensaciones, ni la quietud.

Tres días más tarde acudimos a la redacción de "20 minutos" on-line para hacerle una entrevista a su director, Arsenio Escolar. El edificio amarillento era antiguo y acogía no solamente a "20 minutos", sino también a "El economista" y más empresas de comunicación.

Subimos a la segunda planta y nos encontramos con mucho ajetreo, gente yendo y viniendo de un lado a otro de las decenas de escritorios. El despacho de Arsenio Escolar era bastante pequeño. Coincidía con una de las esquinas del edificio y tenía unas vistas tremendamente interesantes. Yo me quedé bastante absorta contemplando el movimiento de personas y coches por las calles.

La entrevista fue rápida, pero muy gratificante para un estudiante de periodismo. Conciso en las respuestas, seguro y sereno. Al terminar, nos dejó campar a nuestras anchas por la redacción, grabando el dinamismo del lugar.

Fue emocionante acercarse a nuestro futuro trabajo, que en nada se parece a las lecciones que dan en la universidad.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pensamientos

Aún no he vivido nada en esta profesión. Tengo la impresión de que me enseñan este trabajo desde otra perspectiva, de una forma abstracta, sin concretar. Los miedos se apoderan de mí cuando me asaltan numerosas preguntas sobre el futuro. Un futuro que pinta negro. La comunicación, tal y como la concebimos, está cambiando a pasos agigantados y con ella, la manera en la que tenemos que comunicarnos. No sé si los periódicos de papel dejarán de existir. No sé si el periodismo digital terminará instalándose de verdad, porque en mi opinión, aún le queda un camino por recorrer. Tampoco sé, si la objetividad y la abusiva interpretación de lo que ocurre, difuminará, más si cabe, el periodismo. Como tampoco sé, si las llamadas empresas de información y comunicación restarán importancia al objetivo de esta profesión para primar el interés económico. 
Sólo tengo claro que quiero dedicarme a esto. Más que hace un año. Más que nunca. Que quiero ser una profesional de la comunicación, sin que ésta se vea tristemente empañada por los tiburones empresariales, que al fin y al cabo, siempre mirarán por su empresa en detrimento de la moral de esta profesión.

lunes, 8 de octubre de 2012

Esperanza Aguirre, las sombras de una dimisión


Perfil de Esperanza Aguirre realizado días después de su dimisión. Y dado que en la universidad no te enseñan cómo escribir este tipo de género lo subo ahora, sí, casi un mes después y cuando todo el interés ha mermado hasta convertirse en un minúsculo punto insignificante, con la intención de que cualquier persona que lo vea, opine con criterio y de una forma crítica. 
 
La expresidenta de la Comunidad de Madrid ha dimitido entre lágrimas. Sus más de 30 años en la política parecían pesarle; más aún cuando no cuenta con todos los apoyos en su partido.
         Esperanza Aguirre estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Saltó a la vida política en 1983, cuando fue nombrada concejala del Ayuntamiento de Madrid. Sus roces con algunos miembros del Partido Popular comenzaron pronto, posiblemente porque los tintes ideológicos de Aguirre no casaban del todo con la férrea ideología de su partido. Esto se hizo patente al ser sustituida por Mariano Rajoy en 1999 como Ministra de Educación y Cultura. Ese mismo año, se convirtió en la primera mujer en la Historia de nuestro país en presidir el Senado.
         La sorprendente dimisión generó una gran expectación y polémica. Esperanza Aguirre aseguró que se retiraba por “motivos personales”. Quiere pasar más tiempo con los suyos. Pero muchos periodistas y ciudadanos dudan sobre los verdaderos motivos que le han llevado a tomar la decisión y tienen la convicción de que se le han agotado las posibilidades en el Partido Popular.
         Su llaneza personal y su fuerte personalidad, le han brindado 3 legislaturas al frente de la Comunidad de Madrid, pero tal vez su ambición por presidir el Gobierno le haya pasado factura. Criticada tanto por los miembros de su partido como por la oposición, lo que está claro es que Aguirre nunca ha buscado agradar a nadie.
         La expresidenta a menudo ha estado rodeada de sonados escándalos. El más sorprendente, el “tamayazo”, en el que desaparecieron, “como por arte de magia”, dos diputados socialistas imprescindibles para la investidura de un presidente. Aún hoy, no conocemos las razones por las que estos diputados decidieron arruinar la posibilidad de que Rafael Simancas se convirtiera en presidente madrileño con los votos de PSOE e IU.

        Al margen de la política, ha vivido duros momentos como los que sufrió con el accidente de helicóptero con el Presidente Mariano Rajoy en el 2005 y con el atentado terrorista en Bombay en el 2008
, del que salió ilesa.
        Muchos han sido los comentarios suscitados a raíz de algunas de las sentencias pronunciadas por la expresidenta de la Comunidad de Madrid, como lo que dijo cuando regresó del atentado anteriormente mencionado "Perdí las alpargatas, salí descalza y pisé sangre". O "Los poderes públicos tienen la obligación de impulsar la práctica del golf", como aseguró en la inauguración de un campo de dicho deporte.
        Dejando a un lado las anécdotas, las dudas no solventadas tras su dimisión alimentan las especulaciones sobre los intereses que pueden existir detrás de la retirada de un personaje relevante política y mediáticamente como lo fue ella.

        Sea como fuere, ahora Esperanza Aguirre cuenta con todo el tiempo del mundo para impulsar la práctica de golf; deporte que practica con asiduidad puesto que es una gran amante.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Infoentretenimiento

Últimamente la profesión periodística chirria entre mis dientes. Esa desvirtualización de la que hablé en una de mis primeras entradas y que era motivo de la creación de este blog, se acentúa cada segundo. El periodismo en su esencia, el que nació en Estados Unidos, queda relegado a un segundo plano. En su lugar, cobra importancia el "infoentretenimiento", que como el propio nombre indica, es la conversión de la información en entretenimiento. Una práctica adoptada por la mayoría de los medios, y que en mi opinión, no sirve más que para obtener audiencia. Pero no llamemos a eso periodismo porque no lo es.

Muchas empresas de comunicación se basan en el infoentretenimiento porque "dicen valorar las necesidades de sus consumidores" Pero ¿qué es lo que verdaderamente quiere la gente? ¿Informarse con objetividad y veracidad sobre los acontecimientos que ocurren? ¿O asistir al peliculón del día escuchando, viendo o leyendo noticias sin ahondar en ellas y dando prioridad al morbo? Lo primero debería ser periodismo. Lo segundo es entretenimiento.

Lo más grave de todo es que ese infoentretenimiento que empezó en la televisión, pronto se ha extrapolado a los demás medios. Y no nos engañemos. En la inmensa mayoría de los canales televisivos, no tenemos un periodismo de calidad.

Acepto, como es lógico, el entretenimiento en los medios. La sociedad y todos los seres humanos que la componen, necesitan evadirse. Sin embargo, critico la formación de este periodismo que entretiene y se aleja del "código deontológico de un profesional de la comunicación". La sociedad sobre todo necesita saber qué es lo que está ocurriendo sin restricciones ni distracciones.

domingo, 29 de julio de 2012

No entiendo nada

Últimamente leo, escucho y veo las noticias como si se tratase de una película. Todo es ficción. Todo lo que nos cuentan los medios parece estar sacado de cualquier "peliculón" que ponen tras haber comido a las cuatro de la tarde. Ya no se trata de lo que cuentan sino de cómo lo cuentan.


En la universidad me enseñan poco, sí. Pero de los ínfimos conocimientos que han logrado explicarme, he aprendido que un "buen" periodista debe dar transcendencia a aquellos sucesos que sigan los valores noticia. Y yo, debo tener una obsesión con ellos. Que la inauguración de los Juegos Olímpicos sea más importante que el avance del Ejército sirio por Alepo no lo comprendo.  Que no hayan dedicado apenas espacio en los telediarios a la terapia que ha logrado que tres hombres con leucemia eliminasen el virus VIH del organismo tras un transplante de médula ósea tampoco lo comprendo. Cierto es que los JJOO suponen una gran novedad mundial, pero no hay que dejar al margen otras noticias que nos conciernen igualmente a todos.

Tengo la impresión de que los medios de comunicación actúan como un coladero, infiltrando noticias que son meros sucesos y evitando profundizar en noticias importantes. Importantes por la actualidad, la novedad, la proximidad, la magnitud del suceso, el interés humano, el conflicto...

¿Dónde están los valores éticos de la profesión? ¿Dónde está ese encaje con la realidad social? ¿Dónde está el periodismo que iba en busca de la noticia y no se limitaba a esperar sentado a que llegara el teletipo para copiarlo como si de una noticia redactada se tratase?


lunes, 25 de junio de 2012

Sara Carbonero responde

Después de varias semanas con comentarios de todo tipo vertidos en la red social Twitter, Sara Carbonero se ha defiendido en su columna en el periódico Marca. Destaca un párrafo en concreto: “Dice un proverbio ucraniano que está bien pensar en la gente, pero nunca debes olvidarte de ti mismo. La noche de San Juan purificó con su fuego el escepticismo. Las hogueras eliminaron viejos miedos. Ya no podrán decir que España nunca ha ganado a Francia en partido oficial. Los guiñoles estarán aún más impresionados con nuestra selección de carne y hueso. La noche del fuego consumió también debates estériles. Aunque en otras épocas las hogueras fueron usadas también para fines varios. Como, por ejemplo, quemar a las brujas, a los herejes, a los que eran distintos o a los que envidiaban. En la Edad Media y principios de la Moderna se torturó y se mató a muchos inocentes. Y no sólo en España, en muchísimos países de Europa y América. Aunque no existía twitter, la práctica de acusar desde el anonimato e intentar que quemasen a alguien estaba muy extendida. ¡Menos mal que esa época ya ha pasado!”

Muchos de los comentarios tienen un caríz irónico y humorístico, que en mi opinión, no exceden los límites de la educación:
-Sara, ¿ya estamos en los cuartos? +Si, todavia no os comais las uvas -Gracias Sara.
-Sara, ¿Qué piensa Del Bosque? - Yo soy más de playa. -Gracias Sara.
-Sara, cuál es el once de Inglaterra? - Eleven. - Gracias Sara.

Otros, por el contrario, son verdaderamente hirientes:
-Sara, ¿Una porra para el partido de hoy? —La de Iker. —Gracias Sara.
-Sara, vaya peligro tiene el francés. - Bueno, sólo cuando Íker no me avisa. -Gracias Sara.
-Sara, ¿Que opinas de los franceses? - Me encanta hacérselos a iker - Gracias Sara.

Ningún periodista ni medio de comunicación, debe generalizar. Eso es un grave error. No se debe dilapilar a todos los twitteros acusándoles de hacer comentarios sexistas y machistas. Porque no es verdad. Y me refiero concretamente a Carme Chaparro que calificó las mofas del 'hashtag' 'Gracias Sara' de "un machismo cavernícola". Además de hacer un post apoyando a la periodista deportiva. Sinceramente, no pienso que las burlas provengan de la guapura de la toledana como afirman muchos. Aseguran que es envidia.

Como todo en esta vida, para gustos, los colores. Habrá personas o personajes que se metan con ella por pura envidia. Sí. Pero habrá gente que con humor, sin ahondar más allá, realice comentarios graciosos. Pero no sólo con Sara Carbonero, sino con muchos otros famosos y profesionales.

La respuesta de la periodista en su columna no ha dejado indiferente a nadie. En mi opinión, ha estado muy desacertada comparando lo sucedido con "la quema en la Edad Media de brujas, herejes, los que eran distintos o los que envidiaban".

Yo no dudo de la profesionalidad de la toledana y me parece triste que se mofen con comentarios machistas. Porque ningún profesional se lo merece. Pero tampoco generalicemos porque sería un engaño.

lunes, 18 de junio de 2012

Crisis y fútbol

Leo y veo hechos denigrantes para cualquier país democrático. Algunos periódicos mostraron hace unos días titulares patéticos que rozan el cinismo, muy usado por algunos en esta época de crisis:




España en el punto de mira de Europa. Al parecer, sólo hay dinero para los bancos. Mientras, lo que prima es recortar en Sanidad, Educación. Recortes en todo lo que concierne a las pensiones, a las ayudas sociales, la reforma laboral. Incluso se ha hablado de incrementar el IVA. Y lo que queda...

Los grandes medios de comunicación, una vez más, desinforman en vez de desempeñar su papel en la sociedad. Están totalmente intoxicados por los intereses políticos. Desvían el interés con noticias de una relevancia inferior. Ajenos todos a lo que ocurre verdaderamente.

La prima de riesgo ha rozado hoy los 590 puntos, pero lo que han estado haciendo los jugadores del partido España-Croacia en las horas previas al mismo, importa más. Distrae más.

Y con esta distracción entretienen a la sociedad. ¿Hasta cuándo?

domingo, 11 de marzo de 2012

Hoy, los medios rescatan el olvido, mañana se habrá olvidado.

Hoy la televisión, la radio y los periódicos estarán plagados de recuerdos. Ocho años de los atentados del 11-M. Un año del terremoto y posterior tsunami que asoló el Este de Japón.

Algo que me sorprende especialmente de los medios es la capacidad de olvidar y rescatar noticias cuando se cree oportuno. Me explico. Olvidarlas cuando dejan de ser actualidad. Todos los periodistas conocen los valores noticia y saben por qué un acontecimiento llega a tener la categoría de noticia. Pero aquí entra en juego un valor que se está dejando apartado: la función social.

¿Qué sabemos a día de hoy de las más de 343.000 personas que siguen desplazadas de sus hogares? ¿Qué sabemos de los llamados "héroes" de Fukushima? ¿Quién ha ayudado a levantar las ciudades devastadas?
Durante unos días, se abrieron múltiples cuentas para ayudar a los japoneses, se hicieron reportajes, entrevistas a los afectados pero la carga informativa iba disminuyendo hasta que desapareció. Hoy, será rescatada.
Fuimos injustos. Nos preocupaban las consecuencias mundiales que tendría el accidente nuclear, la radiación se extendía entre las calles como el agua por los ríos... Evidentemente, nos encontrábamos ante un gran problema pero, ¿las naciones han ayudado suficientemente a resolverlo? Japón, ha luchado en silencio por devolver la vida a cada rincón.

Con los atentados del 11-M pasará algo similar. Se rescatarán las declaraciones de testigos y me temo que los medios jugarán con los sentimientos más que informar con objetividad y sentido. Se reabrirá un debate en torno a los culpables del mismo. ¿Por qué a día de hoy no sabemos quiénes fueron los verdaderos autores de la masacre? ¿Por qué participaron personas que no eran musulmanas? ¿Por qué aparecen numerosos confidentes policiales en la trama? ¿Dónde están las 90 toneladas de restos de vagones que han desaparecido? Incluso, se reabrirá un conflicto entre PP y PSOE, siempre tirándose lo trastos pero sin dejar nada claro.

Lo único que sé, es que no sabemos nada. Hoy, los medios rescatan el olvido, mañana se habrá olvidado.

Los medios desatienden, no realizan un seguimiento con las noticias que verdaderamente lo merecen y sin embargo, siguen otras por el simple morbo que provocan. Los medios a veces difunden un mensaje distorsionado que nada tiene que ver con la realidad que deberían contar. Los medios se alejan de sus valores y sus funciones porque están inmersos en las políticas empresariales que los dirigen, porque no olvidemos que son empresas. Pero tampoco debemos olvidar que esta profesión se creó para contar lo que nadie cuenta y para informar a la sociedad con la mayor objetividad posible.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Por qué "Hemos perdido el norte"?

Porque bajo mi punto de vista, muchos periodistas (y futuros periodistas, en los cuales me incluyo) nos hemos acostumbrado a la comodidad y ésto hace que de alguna manera la profesión se esté desvirtuando, dejando un poco atrás esa visión de encaje en la realidad social.
Esta profesión no ha logrado construir un cerco en el que exponer con claridad  los principios éticos y defenderlos cuando se traspasen. Todo parece valer en la sociedad actual. Por ello,"Hemos perdido el norte".